¿Diferencia entre Barriochino y barrio fino? Un gran abismo como una estrecha línea roja, el primero un barrio sin ley ni orden, un lugar donde el más poderoso gana, una Sodoma y Gomorra moderna. El segundo, un barrio con comodidades, lujos, poco orden, exceso de vanidad, un lugar donde el poderoso también gana. Entonces, ¿Cuál será la diferencia entre estas antítesis? Dejémoslo solo en el ingreso mensual, más allá de eso, no hay mucha diferencia. En fin, esta columna no discutirá las diferencias entre una y otra, todo lo contrario, buscaremos la similitud entre ambas zonas desde un punto de vista netamente social.
Bien es sabido, que no sólo en las clases bajas se vislumbra delincuencia, robos y violaciones a la propiedad privada, basta con encender el televisor, ver un poco de noticias y darse cuenta que jóvenes de acomodados condominios han sido sorprendidos en algún delito, y de esto no se salvan ni los vástagos de las autoridades de nuestro país, entonces, ¿por qué existe discriminación desde un sector que se hace llamar aristócratas? Es una actitud bastante hipócrita. Más aún, el sincretismo ha llegado hasta la adolescencia ingenua y se han mezclado roles, no es una anomalía ver como uno finge ser rico y como otro finge ser pobre, parece que aún resuenan en sus lindas mentes el cuento del príncipe y el mendigo, la única diferencia es que el mendigo era honesto, y el príncipe también.
La humildad se ha borrado de los diccionarios de los jóvenes, da lo mismo el estrato (lo siento por ser majadero en eso, pero lo hago para que ustedes no diferencian entre clases, aquí todos son manzanas, todos caen en un mismo saco), ya no existe la cercanía entre entes, ahora todos aspiran a una idea absurda de ser dioses, lo único que tienen en común es el camuflaje dentro de una niebla que los hacen a todos gatos negros, irreconocibles.
El problema central es la falta de identidad, no conocen quienes son realmente, por ende, no tienen un norte esclarecido por la luz del sol, están sumergidos en ideas errantes que los hacen refugiarse en conceptos erróneos y pretéritos, llevándolos a tomar de ejemplos no sólo antítesis, sino que todo lo negativo que una clase social puede entregar, lamentable, es y será siempre así.
¿Diferencia entre Barriochino y barrio fino? Ninguna, de hecho, dudo en que existan ambas por separadas, cada una es fundamental para una sociedad imitadora y sin identidad, cada una se retroalimenta y cada una retrocede por una línea recta, parece que el príncipe y el mendigo se confundieron una y otra vez desde su nacimiento, puesto que nunca el príncipe fue príncipe y el mendigo nunca fue mendigo.
Para finalizar le pido que reflexione, ¿será positivo imitar malas acciones? Por ningún motivo, será mejor que piense que hará con su vida, que hará con su futuro, realmente estoy harto de niños ricos que juegan a ser pobres y niños pobres que juegan a ser alguien.
Jaime Ramírez
Decano de Fenómenos Sociales
Ins. de Crudeza Liberal Nacional
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