La verdad es que el título me trae malos recuerdos, pero lo que escribiré a continuación no me compete a mí, sino a una gran persona. Nació una rara idea de una conversación que tuvimos, hasta que dije esa sencilla frase que dejará huellas: “Ella es como tu amante sicológica”, a lo que su respuesta fue una rotunda afirmación, desde ese momento supe que tenía que escribir de esto, no podía quedar en el olvido.
Entonces, según mi especial pensamiento, una amante sicológica es una luz en una oscuridad brillante, me explico, siempre existirá un hueco que nadie podrá llenar, ni tu familia, ni tus amigos, ni tu pareja. Es aquí donde debe existir una amante, sin embargo, las personas que están realmente enamoradas se sienten incapaces de tener una real (por eso nace la amante sicológica, si usted la tiene alégrese, está enamorado)
Antes de seguir una advertencia, o más bien una aclaración, el calificativo “sicológico” no se refiere a amante, sino más bien al acto de infidelidad, es decir, la persona no necesariamente es un producto de la mente, sí lo es el engaño. Ahora, tratemos de entender porque el humano necesita de este concepto, si no quiere entender, no siga leyendo.
Mi teoría es que el hombre, un ser pensante y analítico, algunas veces necesita descubrir, necesita conocer nuevas sensaciones, una de ellas es la infidelidad, y no es capricho, es propio de la naturaleza humana, el encontrar lo que no se tiene, el tocar lo que no es tuyo, el interactuar con lo que no está a tu lado, pero si se desea todo esto sin consecuencias malignas, que tu mente cree una amante sicológica, lo mejor sería que fuera recíproca, de lo contrario sería una paranoia, la que podría llegar hasta una locura sin pies ni cabeza.
¿Cómo saber cuando alguien es tu amante? Muy simple, después de un largo camino de amistad, te das cuenta que ella no puede ser tu amiga, nunca la miraste así y nunca la mirarás así, lo único malo es que ya estás comprometido, es por eso que razonablemente la usas como una amante filosófica, tu amante de mente, la que las fantasías quedan solamente en la cabeza y no el acto, eso es en sí una amante sicológica, una buena respuesta cuando ya no se da más, sobre todo cuando se lleva una vida entera persiguiendo las manzanas de la copa del árbol y lo único que se encuentra son manzanas podridas, inmaduras o resbalosas, que se caen y las vuelven a recoger.
Desde mi punto de vista, si existe tal amante, es porque algo anda mal, mi consejo sería que se arriesgara, busque más de un camino, no se quede con la angustia del conformismo, arriésguese, diga las cosas aunque sean en un jeroglífico, pero dígalas, o la pena que quedará en su garganta será eterna.
Me despido y pido disculpas, la sicología no es lo mío, si tiene alguna consulta, duda, opinión, déjela en un comentario, será vital para nuestro futuro.
Jaime Ramírez
Decano de Fenómenos Sociales
Ins. de Crudeza Liberal Nacional